Te fuiste
y me
dejaste en este cuarto vacío,
en esta
caja de cartón
donde ni
mi cuerpo, ni mi alma
llegan a
ocuparla.
Y me acuesto,
abrazo la
almohada
pensando
que eres tú,
enredo mis
piernas
en las
sábanas
creyendo
que eran las tuyas,
beso la
orilla del colchón
como si
fueran tus labios
y amo a mi
cama
como a tu
cuerpo
y lo amo
toda la noche.
Me
despierto más triste que ayer,
más triste
que nunca,
uso todos
los satélites para buscarte,
llamo a tu
casa más de diez veces
y me
cuelgan,
me acabo
tres tazas de café,
después me
encuentras tú
y me
preguntas si estoy enojado o celoso,
no, no
estoy enojado ni celoso,
no entiendes
que sin ti
me estoy
muriendo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario