Hay días así, la vida va pone en lugar diferente las cosas, uno se quita las sábanas de encima, se estira pone un pie en el piso y decide levantarse, pero dentro del cuerpo, en ese hueo que hay en el pecho uno percibe que todo, absolutamente todo es diferente...
El gato se fue, dejó pelo, polvo, mugre, y su ausencia, en realidad la quise pero nunca me acostumbre a ella, arañaba, venía cuando quería y exigía cariño, aún cuando uno no tenía ganas... Extraño a los perros...
Era hora de mover los muebles a mi gusto en este espacio que ahora será mío, los cuadros coincidieron y quedaron en buen lugar, la cama giró 180 grados y todo ocupó un nuevo espacio, nuevo rumbo y nueva energía...
Los invito a este viaje que comienza hoy, no dejaré de escribir, no puedo...
P.D. se creó gran espacio para que convivan conmigo... bienvenidos!