Cuando uno decide un tipo de vida, decide como va a caminar, a vestir, a saludar, a respirar, en mi caso, decidí ser empresario, bueno, también escritor de poemas en mis tiempos libres o desesperados, y docente de bachillerato cuando me llaman o cuando voy, da lo mismo...
Realmente soy empresario todo el tiempo, y todo lo que signifique serlo en estos tiempos, en este país...
Hoy escribiré, un poco, sólo de una parte de esto, que es la presión con la que se vive, que a veces es alta, a veces, es baja, pero siempre existe, tener el estómago destrozado, insomnio en las noches, y desesperación constante, es "lo normal"...
Las quincenas no son días agradables, tienes que pagar, los proveedores, a veces parecen enemigos, y el estira y alfoje es completamente constante, los clientes en vez de amigos parecen trolls que quieren destruirte...
Pero hay días, como hoy, donde hay fútbol a una hora no adecuada, y todo se arregla un poco, y la presión se vuelve tolerable, las quincenas no quedan tan cerca, y los proveedores no hablan, y los clientes están agusto, a lo mejor se puede uno tomar dos horas, ver un juego y después regresar con el omeprazol en la mano, a lo de todos los días...