Cuando la ceguera nos alcanza, es por tristeza o por melancolía, por legado, porque la producción de sueños, de novelas, de filosofía se ha terminado, porque el cuaderno se ha cerrado...
La isla desconocida a la que va, es sólo una intermitencia de la muerte, porque ésta dejó de estar enamorada y salió a hacer su chamba, lo alcanzó...
Que tristeza que se vaya, que la vejez lo haya alcanzado, pero así es la vida, así es la muerte, que hará el mundo sin él?
Seguramente seguir viviendo, seguir adelante, seguir caminando, como siempre o como casi siempre...
Quisiera decir más, pero no puedo, la tristeza me embarga, como a todos los que nos importa el mundo, como a él, a todos los que no hemos visto una huelga en una fábrica de armas, a todos los que nos duele su partida...