Tengo que
describir tu mirada
cálida y
sincera,
me dice
que me extrañaste
y que
también intentaste olvidarme.
Puedo
confesarte
que me
envolviste en una caricia
que mi
corazón te latía
y mi
cabeza no dejaba de pensarte.
Quiero
confesarte
que no soy
mucho ni poco
que no tengo
nada más que miradas
y que soy
más débil que tú.
Te diré de
mi sensibilidad,
soy tierno
al hablar
a veces
soy lindo y distraído
y tengo
una pasión que no puedo controlar.
Y para
acabar pronto
tú mi
hiciste vibrar,
ya no te
quiero ni puedo olvidar
y que
mañana no te pararé de pensar.
172 Autor: Leonardo Morales Rivera. México 1979
No hay comentarios:
Publicar un comentario