Mi Abuela
Mi
abuela nació a principios del siglo XX
al
inicio de la primera Guerra Mundial
a
mediados de la revolución mexicana
(con
minúsculas por lo de inconclusa)
ella
dice que se acuerda de las balas
y
de que se escondía debajo de la cama
creció
con Calles, vio el inicio del PRI
ella
dice que jugaba, que era la más seria
de
sus hermanos, me cuenta sus travesuras
me
cuenta, que a un tío suyo
lo
mataron en la cámara de diputados
(con
minúsculas por su verdad)
fue
adolescente en los treinta,
le
toco la expropiación petrolera
y
la invasión de Hitler a Polonia
ella
me cuenta de su amor Fernando
de
los bailes que se aventaba
y
de las palabras de su papá
llegó
su madurez con la segunda guerra mundial
(con
minúsculas en honor a los muertos)
con
Hiroshima y Nagasaki
(con
horror por la crueldad y el átomo)
con
su fin y la ONU
y
después la Guerra Fría
ella
me cuenta de la alarma de bomba
en
la Ciudad de México
de
su primera hija, del segundo
y
de la casa de Sabino,
llegaron
los cincuenta y la guerra de Corea
(en
minúsculas lo de guerra por su cotidianidad)
el
Sputnik al espacio y la carrera espacial
(en
minúsculas por la falta de meta)
ella,
me cuenta de las nuevas avenidas
de
su tercer y cuarto hijos
(aclarando
que el cuarto es mi madre y los demás mis tíos)
de
su nueva casa en Crisantema
en
ese entonces de un piso
los
demás se construyó con ellos adentro
le
tocó Kennedy y su muerte
como
toda la guerra de vietnam
(en
minúsculas por el asesinato de una generación)
que
llegaron los Apolos y su luna
como
el cara de chango
(en
minúsculas por ser tan idiota)
y
su carnicería en Tlatelolco de estudiantes
(con
honor por mi papá)
ella
me cuenta de las idas al mercado
de
sus pláticas en el salón
de
mi tío el travieso, de su hijo el fuerte
de
mi tía la loca, de su hija la tranquila
le
tocó el fin de vietnam,
Woodstock
y sus hippies
los
Beatles y su Lennon
como
la crisis mexicana y sus desaparecidos
me
cuenta de los viajes a Acapulco
de
sus nietos que cuidó
(ahí
aparezco yo)
de
las bodas de sus hijos
y
de como mi abuela casi se murió,
llego
la década perdida
y
Gorbachov con el fin de la Guerra Fría
así
como México sin economía
ella,
me cuenta que nos adoraba
que
mi abuelo se murió
y
que ya parte de sus hermanos
se
le adelantaron
llegaron
los noventa y su generación X
la
primera Guerra del Golfo
los
tratados de libre comercio
y
su Unión Europea
hasta
el sub-Marcos ella vio
yo
ya platicaba con ella
mis
tíos y mis papás ahora nos cuidaban
y
nada me gustaba más
que
la pizza que ella preparaba
y
vio el cambio de siglo
con
sus guerras y tecnología,
hasta
la caída del PRI,
ahora
le interesaba el fútbol
y
sus interminable novelas
la
muerte de todos sus hermanos
la
soledad que ella vivía
se
quejaba de política, de la guerra
y
de la selección mexicana
de
su matrimonio con mi abuelo
de
su inminente naturalidad
y
propensión a la vejez,
mi
viejita y su inutilidad
ahora
en una cama
comida
por la vida
hoy
fue
cuando nos dejó
a
principios del siglo XXI..
Autor: Leonardo Morales Rivera. México 1979
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