El fin de semana, supe de la muerte de un trabajador, que fue a revisar unos plafones, y quedó electrocutado, porque alguien, quiso colgarse de otro cable, dejando la energía sin aislante, formando un arco, que cerró el circuito con su cuerpo, esto fue hasta que el cuerpo sin vida quedó sin conductor suficiente y la energía, simplemente, dejó de corre a través de él.
También, en las últimas semanas, el cuerpo de un sindicato se convulsiona y comienza a perder vida, después de quitarle el conductor que la vida institucional a un ente jurídico como este, la empresa. Liquidaron a una empresa ineficiente, y golpearon a un sindicato que un día tenía la gallina de huevos de oro, y al otro, simplemente desapareció, no me interesa entrar en detalles, sólo quiero dejar ver como un día el cuerpo se queda sin conductor y entonces: muere.
La muerte de cualquier cosa es algo duro, fuerte, daña a otros, a todos, los errores se pagan y a veces, con cuestiones como la vida, otras, con el empleo.
Es fuerte ver morir, es fuerte sentir esas pérdidas tan cerca, la vida es perfecta, eso me queda claro, pero su perfección, a veces, simplemente duele, lastima, hiere...
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