todos
estamos hechos de cristal
no
de maíz, ni de barro, de cristal,
por
eso cuando se nos rompe el corazón
quedamos
hechos añicos,
no
podemos barrerlos, ni juntarlos,
nos
cortamos por dentro
sangramos
interminablemente,
hasta
que un día el fuego que tenemos
hace
que nos fundamos,
como
un foco en el horno
se
comienza a reconstruir todo,
se
cierran las heridas, se curan las cortadas,
todo
se hace lento como una cicatriz que no se borra
como
el tiempo en un reloj de arena,
cuando
nos damos cuenta
otra
vez latimos,
otra
vez estamos completos
otra
vez, de cristal...
136 Autor: Leonardo Morales Rivera. México 1979
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