Como algunos de ustedes saben me caso el día de mañana, todo sucedió intempestivamente, sin planearlo, a penas la conocí y traía su maleta, se acomodó a mi lado y cuando menos lo esperé ya me había robado al cerro, el aliento y el documento.
Sabiendo que es un paso legal, nunca me imaginé todo el sentimiento que involucra y todavía no descifro, cuando lo haga se los haré saber.
Así mismo, lamento mi descortesía con muchos de ustedes que no se lo merecían (amigos, familiares, conocidos) gente importante en esta vida mía, en la que me han acompañado de una forma u otra.
En esta manera de ser que tengo, he guardado silencio, lo he vivido internamente, muchos de ustedes a penas se están enterando, aún cuando no lo merecían, no soy de llamadas ni explicaciones, sólo les puedo decir que me hacen falta hoy y mañana, espero contar con todos ustedes pasado mañana. En esta boda pequeña que es un paso más en esta locura de vida, me acompañarán en mi corazón.
Me despido de todos pidiendo su cariño como hasta ahora, como comprenderán los nervios me dejan escribir poco, les presento a esta mujer tan loca como yo que decidió robarme a su costado: Fernanda Vera
No hay comentarios:
Publicar un comentario