Hoy amanecí un poco triste
me levanté, media hora tarde,
me fui al gimnasio
y descubrí que los martes está más lleno
que los lunes,
supongo cuestión de santos o crudas,
para no hacer el cuento largo
me metí a yoga
y me duele todo el cuerpo,
pero ya ves como son esas cosas
del alma y del cuerpo,
te mueves tantito
y te mueve los recuerdos,
te modifican los cimientos,
verás no es que no te extrañe
es que ya no quiero ni puedo
añorarte más,
esto de dejar ir a alguien
duele más a uno
que al otro...
Como verás, amanecí triste
porque no se si nos volvamos a encontrar
son como las últimas gotas
de una botella de vino,
como los últimos granos
de la arena de este reloj...
y ya, en realidad no hay más
que contar, sólo que amanecí
un poco triste,
pero sé que de hoy no pasará...
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