Me arrastra en silencio una astilla
y me duele caminar sin un miedo,
como nos vemos unos a otros en un espejo,
como nos vemos a través de una ventana,
como nos vemos arrastrándonos por la banqueta,
rozando la hoja, tocando las bancas,
siendo roto, con la velocidad del auto,
somo los pasos que nos roban,
el zapato mal amarrado
y la puerta que se cierra,
somos la cabellera suelta
y la hoja que vuela,
soy el sonido que hiere
y la herida que no cierra,
me duele caminar sin miedo
porque soy viento...
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