Hoy estuve pensando en mi tía Coco, era la hermana de mi abuela, la mayor, nunca se casó, tenía un carácter muy especial, tocaba el piano, era protestante y hacía galletas...
Nos regañaba poco, nos tenía poca paciencia, pero nos quería...
No recuerdo el día de su muerte pero se que murío antes de cumplir 95 años, hace 15 años, nació en 1900, vivió todo el siglo XX, murío antes de verlo terminar...
Y hoy, me acordé de ella, vi a una señora grande, llena de canas tomando un pesero, y recordé que ella los tomó hasta casi los noventa, se quejaba poco, se enojaba porque ya no podía tomarlos, y como todos sus hermanos lucho por no morir, intentando pelear con el tiempo...
No he tenido buenos días, profesionalmente hablando, y a veces, te dan ganas de rendirte, darte la media vuelta e irte, pero entonces, llegó el recuerdo de mi tía a recordarme, que no importa nada, sólo lo que hagas todos los días...
Y entonces, no tengo 90 años, ni estoy enojado, ni peleandome con el tiempo, y me acordé de mi tía, regañándome, y entonces salí a vencerme a mi mismo, un día más...
No hay comentarios:
Publicar un comentario