como un árbol sin agua, como un terreno sin tierra, como un cielo sin ángeles, estoy seco...
perdónenme las faltas de ortografía, pero estoy seco, sin letras, sin coherencia, sin nada que escribir...
la vida perfecta es de nadie, es de todos, pero no mía, me aburre...
necesito aventuras, algo de qué escribir...
que diablos pasa en mi mundo, que estoy aburrido, aburridísimo...
ni la violencia, ni el mundo que se convulsiona, ni tu sonrisa, ni la de ella, ni la mía, me provocan, me emocionan...
estoy seco como una lámpara sin gas...
1 comentario:
Necesitamos estos momentos de total sequía para valorar el agua, ¿no crees? Si todo en la vida fuera placer, diversión o aventuras... ¿cuándo las valoraríamos? :) Es un reto disfrutar de no poder disfrutar, no?
Publicar un comentario