Las mujeres se han escapado de la cocina para dominar el mundo, no porque no lo dominaran desde ahí, simplemente, se cansaron de tantas estupideces cometidas, por nosotros, los hombres...
Y ahora, no nos dejan, ni preparar, un par de huevos revueltos, porque también, los hacemos mal, y corremos el riesgo de quemar la cocina...
No hay comentarios:
Publicar un comentario