Un escritor dijo que le encantaba el fútbol y también eso que se juega de este lado del mundo que es once contra once, una pelota y dos porterías, que no es fútbol...
En verdad estoy de acuerdo, pero usando esto como pretexto, escribiré algo sobre el partido de hoy: México vs EEUU, el resultado lo sabíamos de antemano, y EEUU ganó 2 -0.
En cuestión de fútbol, México mejoró un poco, pero bueno, del suelo cualquier cosa está arriba, no jugamos a nada y lejos estamos de ser un equipo, con buenos individuos, también no tenemos un crack, pero al menos son buenos. En la liga mexicana, bueno, todo es un desorde, como siempre, creo, a veces, que ni dinero buscan, según se sabe, casi todos los equipos de fútbol están en números rojos, en cuanto a la calidad del torneo local, pues bueno, hay que ver los partidos domingo a domingo para esperar la liguilla, rezar, y tener suerte. Del otro lado, es otra cosa, simplemente hicieron lo que saben hacer, trabajar, tener paciencia, saber, que hay altos y bajos y seguir adelante, y principalmente, trabajar como equipo.
Pero hay algo más preocupante, que realmente es de lo que quiero escribir, cuando inició el partido, nuestros comentaristas, expertos en cambiar de opinión en dos segundos, alabaron el comportamiento de los líderes de la selección mexicana, el portero, el defensa, el medio, por haber platicado, a encerrón, con los demás, cosa que parece buena, pero lo que pasó en el partido, sólo raya en lo lamentable, porque en verdad no se puede discutir que son buenos, quitando al medio que no puedo decir nada en contra, quitando que en vez de centrar tiró a la portería, olvidándose del equipo, me enfocaré primero en el portero, no sé que clase de líder es uno, si cuando se desespera (recordando un partido anterior contra EEUU), se barrió a las piernas de los jugadores contrarios y tiró una patada artera a un delantero contrario, y en este partido simplemente dejó pasar la pelota, se equivocó, como no suele hacerlo, y el segundo, bueno el segundo, es un innamovible de la selección, pero no sólo de eso, sino, tal vez, del equipo que mejor juega en el mundo, aclaro que no le voy a ese equipo yo soy merengue el es blaugrana, es campeón de la champions, liga española, liga francesa, pretendido por el milán, chelsea, entre otros, elogiado por toda la prensa, y obvio por todos los jugadores, pero en estos partidos, termina haciéndose expulsar, da cabezasos, codazos, patadas, empeñones, si había una posibilidad de empatar, se esfumó, dejen el tener uno menos, y ese rollo del desgaste y que haya uno más, imaginen un barco sin capitán, una compañía sin CEO, una religión sin el que manda, pues, sin líder, es el alma del equipo, su calidad lo alaba, cuando se echa al equipo al hombro se nota, pero decidió, para variar, hacerse expulsar...
Qué se puede pedir de un equipo con este tipo de líderes, cuando todo se pone negro, es cuando más se necesita a uno, alguien que ponga la calma, alguien que diga sigamos caminando, aunque parezca que no hay meta, qué no saben de la diferencia de goles? o de que hay más partidos?, a nadie le gusta perder, y creo que no hay mexicano que le guste perder en fút contra eeuu, pero no es lo mismo perder 1 a 0 peleando y buscando el gol del empate, que perder 2 a 0, con uno menos (sin el capitán), dejando pasar un gol, desordenados, desesperados, sin rumbo.
Urgen, se pide, se ruega, se aclama, urgen líderes, esos bastiones que nos muestren caminos a seguir cuando todo se nubla, pero no sólo urgen en el fútbol, no sólo urgen en la selección mexicana, urgen en cada esquina, en cada casa, en cada familia, en todo mi país...
En verdad estoy de acuerdo, pero usando esto como pretexto, escribiré algo sobre el partido de hoy: México vs EEUU, el resultado lo sabíamos de antemano, y EEUU ganó 2 -0.
En cuestión de fútbol, México mejoró un poco, pero bueno, del suelo cualquier cosa está arriba, no jugamos a nada y lejos estamos de ser un equipo, con buenos individuos, también no tenemos un crack, pero al menos son buenos. En la liga mexicana, bueno, todo es un desorde, como siempre, creo, a veces, que ni dinero buscan, según se sabe, casi todos los equipos de fútbol están en números rojos, en cuanto a la calidad del torneo local, pues bueno, hay que ver los partidos domingo a domingo para esperar la liguilla, rezar, y tener suerte. Del otro lado, es otra cosa, simplemente hicieron lo que saben hacer, trabajar, tener paciencia, saber, que hay altos y bajos y seguir adelante, y principalmente, trabajar como equipo.
Pero hay algo más preocupante, que realmente es de lo que quiero escribir, cuando inició el partido, nuestros comentaristas, expertos en cambiar de opinión en dos segundos, alabaron el comportamiento de los líderes de la selección mexicana, el portero, el defensa, el medio, por haber platicado, a encerrón, con los demás, cosa que parece buena, pero lo que pasó en el partido, sólo raya en lo lamentable, porque en verdad no se puede discutir que son buenos, quitando al medio que no puedo decir nada en contra, quitando que en vez de centrar tiró a la portería, olvidándose del equipo, me enfocaré primero en el portero, no sé que clase de líder es uno, si cuando se desespera (recordando un partido anterior contra EEUU), se barrió a las piernas de los jugadores contrarios y tiró una patada artera a un delantero contrario, y en este partido simplemente dejó pasar la pelota, se equivocó, como no suele hacerlo, y el segundo, bueno el segundo, es un innamovible de la selección, pero no sólo de eso, sino, tal vez, del equipo que mejor juega en el mundo, aclaro que no le voy a ese equipo yo soy merengue el es blaugrana, es campeón de la champions, liga española, liga francesa, pretendido por el milán, chelsea, entre otros, elogiado por toda la prensa, y obvio por todos los jugadores, pero en estos partidos, termina haciéndose expulsar, da cabezasos, codazos, patadas, empeñones, si había una posibilidad de empatar, se esfumó, dejen el tener uno menos, y ese rollo del desgaste y que haya uno más, imaginen un barco sin capitán, una compañía sin CEO, una religión sin el que manda, pues, sin líder, es el alma del equipo, su calidad lo alaba, cuando se echa al equipo al hombro se nota, pero decidió, para variar, hacerse expulsar...
Qué se puede pedir de un equipo con este tipo de líderes, cuando todo se pone negro, es cuando más se necesita a uno, alguien que ponga la calma, alguien que diga sigamos caminando, aunque parezca que no hay meta, qué no saben de la diferencia de goles? o de que hay más partidos?, a nadie le gusta perder, y creo que no hay mexicano que le guste perder en fút contra eeuu, pero no es lo mismo perder 1 a 0 peleando y buscando el gol del empate, que perder 2 a 0, con uno menos (sin el capitán), dejando pasar un gol, desordenados, desesperados, sin rumbo.
Urgen, se pide, se ruega, se aclama, urgen líderes, esos bastiones que nos muestren caminos a seguir cuando todo se nubla, pero no sólo urgen en el fútbol, no sólo urgen en la selección mexicana, urgen en cada esquina, en cada casa, en cada familia, en todo mi país...
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