estoy contando cada ceniza que dejé en el camino hasta aquí,
trato de encontrar su forma o de que parte es,
intento unirlas entre sí para formarme de nuevo,
se caen como apuntando hacia el cielo,
ya no hay fuego, ni pasión,
ya no hay llanto, ni ruido,
ya no hay... más que ceniza
el viento parece llevárselas, pesan más que un castillo
se rehúsan a huir de si mismas,
se niegan a bien morir,
ya no hay nada, ni tiempo,
ya no hay paciencia, ni silencio,
ya no hay ni ganas... ni ceniza
que hago si reconstruirme de pedazos quemados de mi
es como volverme a doler
como volverme a vivir,
como volverte a ver...